Una de las herramientas más características del método Tomatís, además del “Oído Electrónico”, es el Test de Escucha.

En la medida que el doctor Tomatis iba aplicando su método a distintos pacientes, iba verificando sus observaciones a través del audiolaterómetro. Un instrumento que sirve para medir la capacidad auditiva de un individuo, lo que viene a denominarse habitualmente como audiometría. Este instrumento es usado habitualmente por los otorrinos, para examinar la capacidad auditiva de una persona, y para analizar la capacidad para percibir distintas frecuencias, en distintos niveles de intensidad.

audiometro

La audiometría que realiza un otorrino busca establecer las alteraciones en la audición, qué frecuencias y con qué intensidad son percibidas.

El planteamiento que estableció el doctor Tomatis, era que un individuo era capaz de oír fisiológicamente un sonido, pero no lo escuchaba. ¿Por qué sucedían estas alteraciones? Y es que una persona a partir de su biografía personal, va potenciando y desechando distintas frecuencias e intensidades. Por lo que el “Test de Escucha” no es sólo una audiometría, sino que mide que sonidos se perciben y cuales no, independiente-mente de sus capacidades auditivas.

Test-de-Escucha-IdealLos resultados del test de audiometría, buscan una línea horizontal, corrigiendo distintos resultados para que aparezca de esta manera. El Doctor Tomatis, a partir de la observación de pacientes, y de un anális  sistemático propuso una calibración específica para el audiolaterómetro, con el objetivo de discriminar aquellos sonidos que un individuo escuchaba o rechazaba percibir. No se trata, de constatar la capacidad auditiva sino analizar el nivel de “escucha”.

La constatación en las distintas entrevistas que se mantenían con estos pacientes era que existía una correlación entre los datos obtenidos con el audiolatrómetro, y aspectos psicológicos. El análisis de casos, la repetición sistemática de entrevistas, la observación detallada llevó a modificar los parámetros exclusivamente fisiológicos a aspectos que transcendían una visión sólo mecanicista.

Este test no se realiza en una cabina insonorizada, ya que se trata de analizar como se aísla de los sonidos ambientales para tender el oído hacía los sonidos que se prefieren rechazar o percibir.

Test-de-EscuchaSin embargo la respuesta natural de la curva es ascendente de los sonidos graves hacia los medios y descendente, a partir de 4000Hz hacia los agudos. Los ruidos de fondo (sonidos graves) son normalmente atenuados por el oído, para que percibamos preferentemente los medios (zona del lenguaje) y los agudos. Qué es como están calibrados los audiómetros en Tomatis.

Este Test no es un mero análisis “organomecanicista”, sino que busca una interpretación global del sujeto, busca una interpretación psicológica, no sólo orgánica. Trata de averiguar cómo está abierto ese oído al mundo que le rodea.

El test No se pregunta por las causas físicas que le impide oír determinadas frecuencias, sino averiguar si tiene zonas bloqueadas, “que no quiere oír”, a pesar de que fisiológicamente lo pueda hacer perfectamente. A lo largo de la vida, especialmente en la infancia, cuando se está construyendo nuestra identidad, el niño “somatiza la audición“. Es decir, determina que frecuencias desea oír y cuales no, independiente de la causa que le lleve a somatizarlo, a establecer este mecanismo de defensa.

El test revela como se adapta la audición al mundo sonoro que nos rodea.

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Esto a nivel de aprendizajes de los idiomas es muy claro. Los niños son capaces de percibir todas las frecuencias, por lo que son muy hábiles en aprender distintos idiomas, pero cuando vamos creciendo nos especializamos en las frecuencias de la lengua que utilizamos habitualmente. Así a los españoles, porque utilizamos frecuencias bajas, más graves, nos es difícil entender el inglés, que utiliza frecuencias más altas, más agudas. El trabajo para aprendizaje de idiomas en Tomatis consiste en entrenar al oído en percibir aquellas frecuencias que ha dejado de escuchar, por no utilizarlas.

El conjunto de pruebas que agrupa el test de escucha son:

Test de los umbrales: Que consiste en elaborar dos curvas de frecuencias (por cada oído) que van desde 125 Hz a 8.000 Hz. Una será aérea (a través del conducto auditivo externo) y otra curva ósea (a través del hueso mastoideo).

-Análisis de la “selectividad”: Intentará determinar la capacidad de diferenciar y analizar distintos sonidos entre agudos y graves, variando el número de frecuencia. Los errores de selectividad demuestran que los sonidos, aunque escuchados correctamente, permanecen muy confusos. Según el Dr. Tomatis, estas personas serían “daltónicas a los colores sónicos”.

Estudio de la espaciliazación: consiste en determinar la localización espacio-temporal del oído. Se debe intentar localizar si los sonidos vienen por el oído izquierdo o el derecho.

Investigación del oído rector: Trata de reconocer y evaluar con cifras el poder de autocontrol del sujeto a partir de la escucha de sonidos, también se aplica a la escucha del lenguaje que procede de otro, y al autocontrol de la propia habla.

Tomatis insiste que no se trata de obtener una visión otorrinolanringologista del oído como hace un otorrino, que busca si el oído oye o no oye, o si está sano o enfermo.

Se trata de analizar la escucha, ya que el acto de oír supone también una actitud psíquica