Nació en Niza el 1 de enero 1920 y murió 25 de diciembre 2001,se licenció en medicina en la en la facultad de París, especializándose en otorrinología.

Fotografía de Alfred TomatisSu actividad investigadora comenzó muy joven, en 1947, con 27 años. Al Ser hijo de un cantante famoso, su padre fue tenor en la ópera de Paris, tuvo la oportunidad de analizar y tratar a distintos cantantes líricos. A esta circunstancia se añadió su puesto como director del laboratorio de acústica de una fábrica de motores aeronáuticos, donde los trabajadores tenían que soportar el sonido de reactores supersónicos.

Ambas circunstancias le aportaron numerosas observaciones sobre deficiencias acústicas, además de experiencia de cómo transcendían en la audición. Su capacidad de observación y análisis le llevaron a interrelacionar ambas campos, y de ahí surgieron, las que se han venido a denominar “leyes Tomatis” (Expuestas en la Academia de Ciencia y de Medicina de Paris en 1957), la primera dice:

“Modificando las facultades auditivas de un sujeto se obtenían transformaciones en el comportamiento y el lenguaje”.

Como científico, de esta primera ley supo deducir un amplio cuerpo teórico y a sustentar toda una teoría del comportamiento y la audición.

Al examinar a personas que tenían deteriorada la audición por trabajar en los bancos de pruebas de los reactores supersónicos, notó que bastante a menudo también sufrían una muy clara deformación de la voz. Y también observó este trastorno en sentido inverso, cantantes que no podía emitir determinados sonidos, o que desafinaban en tonos concretos, tenían problemas en oírlos.

Un gran tenor llega hasta los 110, 120 e incluso 130 dB. Esto da aproximadamente 150 dB en el cráneo. En cambio, un reactor ATAR a nivel del suelo da 132 dB, aunque no con la misma energía y sí con la misma intensidad de salida.

tomatis-por-el-centro-serconsciencia-archetiposProfundizando sus observaciones, a A. Tomatis le impresionó entonces el paralelismo que existe entre el examen audiométrico de una persona (lo que es capaz de oír y cómo lo oye) y la curva envolvente del análisis espectral de su voz; así, comienza una serie de experimentos sobre las reacciones y contra-reacciones de la audición sobre la emisión vocal.

Pero no podemos atender sólo a la visión científica de este profesor de la Escuela de París. El profesor Alfred Tomatis, tiene una dimensión humana que quizás supere la científica. Estuvo vitalmente implicado en la educación, de hecho ayudó y colaboró con cientos de instituciones benéficas para el desarrollo infantil, incluso el mismo adoptó en su propia casa a varios de aquellos niños con problemas sociales.

Todo lo que iba deduciendo de sus investigaciones lo intentaba aplicar para ayudar a su contemporáneos, así se crearon cerca de 200 centros Tomátis en Francia, Bélgia, Canada y Suiza. Esto también le dio la posibilidad de analizar y estudiar los resultados de su método, verificar y contrastar cómo funcionaba, para mejorar los instrumentos, de ahí la creación del “oído electrónico”, una báscula electrónica que hace posible mejorar problemas auditivos e incidir en todo el sistema nervioso que le viene asociado.

Esta dimensión social le supuso abandonar, en numerosas ocasiones, el laboratorio de investigación centrándose más en las personas, en los pacientes que atendía que en el campo teórico de su teoría, pero ha dado a sus seguidores un perfil más humanitario, donde el paciente o la persona a la que se atiende es el centro de todo el trabajo.

En su labor investigadora muchas fueron las patentes que fue creando este científico. Aunque su labor fue especialmente “de experimentación”, tanto la terapia como el método Tomatis, están muy contratados, son muComo el escáner o el “oído electrónico”. y por lo que al estar contrastado y verificado en miles de pacientes le da una autoridad y……

Esta nueva disciplina se llama la Audio-Psico-Fonología .

El profesor A. Tomatis, fue desempeñando distintos cargos a lo largo de de vida como:

  • El presidente de la Asociación Internacional de Audi-Psico-Fonología.
  • Profesor de Antropología en la Escuela de París. Cátedra de Lingüística.
  • Profesor de Psico-lingüística en los psicólogos escolares practicantes del Instituto Católico de París.
  • Director del Laboratorio de Psico-Fisiología de la acústica de Propulsión a Centro de Pruebas de Saclay.
  • Miembro honorario de Dorstmundt-Institut en Munich.
  • Miembro Honorario de la Universidad de Potchefstroom, Facultad de Psicología.

También ha recibido distintas distinciones:

  • Caballero de Salud Pública (1951)
  • Medalla de Oro para la Investigación Científica de Bruselas (1958)
  • Medalla de Vermeil Grande de la Ciudad de París (1962)
  • Clemencia Isaura Precio (1967)
  • Medalla de Oro de la Sociedad “Artes, Ciencias y Letras” (1968)
  • Comendador al Mérito Cultural y Artístico (1970)
  • Medalla de Honor de la Sociedad para el Fomento de las Artes y las Letras (1992)

Y como autor ha escrito:

  • Los del oído y del lenguaje, Editions du Seuil, colección de puntos de Ciencias, 1963 (traducida al Inglés, español y portugués)
  • Educación y dislexia, FSE Ediciones, Colección Ciencias de la Educación, 1971 (traducida al Inglés, español e italiano)
  • La Comunicación de la intrauterina lenguaje humano, Ediciones Colección Ciencias del FSE para la Educación, 1972 (traducida al italiano)
  • El ser humano escucha, Volumenes 1 y 2, ediciones del FSE, Colección de Ciencias de la Educación, 1974
  • El oído y la Vida, Ediciones Robert Laffont, colección de Respuesta de la Salud, 1977 (traducida al Inglés, alemán, griego, italiano y holandés)
  • Vida uterina, Ediciones Stock, 1980 (traducido al alemán)
  • El oído y la voz, Editions Robert Laffont, 1987 (traducida al italiano)
  • Problemas escolares (Trastornos Scholaires), Ediciones Prensa Ergo, 1989 (traducido al español)
  • Mareos y vértigos. Ediciones Prensa Ergo, 1989
  • Nueve meses en el paraíso, Ergo Publishing, 1989 (traducido al alemán y español)
  • Todos nacemos políglotas, Fixot Ediciones, 1991 (traducida al japonés)
  • ¿Por qué Mozart?, Ediciones Fixot, 1991
  • Escucha el Universo, Ediciones Robert Laffont, 1996