Trastornos de Procesamiento Auditivo.

Cuando existe alguna dificultad en una o  varias de las habilidades auditivas mencionadas, podemos hablar de Trastornos de procesamiento Auditivo (TPA) que resultan de un déficit en el procesamiento sensorial del significado de un sonido que afecta a la escucha, la comprensión del habla y el aprendizaje (ASHA, 2005).

Estos déficits son consecuencia de una disfunción cerebral que se caracteriza por un bajo rendimiento en tareas de atención, discriminación, reconocimiento y comprensión de la información de origen auditivo (Zenker y Barajas 2003).

Los niños con TPA oyen bien y los resultados de las audiometrías son correctos, pero no procesa adecuadamente la información. Esta dificultad a menudo está presente desde la primera infancia, lo que desencadena “problemas” en algunas áreas del aprendizaje especialmente a medida que aumenta la complejidad de los mensajes verbales.

TPA es también conocido en inglés por “Auditory Processing Disorder” (APD); Trastorno de procesamiento auditivo central – TPAC, en inglés; CAPD, “Auditory perceptual processing dysfunction: disfunción del procesamiento perceptivo auditivo, o déficit de comprensión auditiva.

La sordera, sin embargo, no se incluye en el TPA ya que aquí el niño es capaz de oír los sonidos perfectamente, pero no puede procesar el significado del sonido.

Es importante señalar que no existe una relación entre la inteligencia y TPA, ya que los problemas de procesamiento auditivo no afectan a la capacidad intelectual. Otra característica de este trastorno es que se presenta de manera inconsistente. En algunas ocasiones, el niño no tiene problemas de procesamiento de un mensaje que en otras circunstancias sí puede tenerlo.

Los TPA consisten en un problema en la decodificación auditiva del lenguaje que pueden conducir al deterioro del comportamiento como resultado de la falta de comunicación expresiva y receptiva. Cuando los niños experimentan la frustración de la incomprensión y los malentendidos con otros, se vuelven más desconfiados con su entorno y las con personas que los rodean.

Por ello, los TPA van en numerosas ocasiones asociados a algunos trastornos del neurodesarrollo aunque no son causa directa de éstos, como:

  • Déficit de atención con o sin hiperactividad.
  • Trastornos de la Comunicación y el lenguaje: TEL, Retraso Simple del Lenguaje, Dislalias, tartamudeo….
  • Dificultades de Aprendizaje de la Lectoescritura  y Dislexia.
  • Trastornos del Espectro autista
  • Dispraxia y Retraso Psicomotor.

Un grupo de niños que suelen tener problemas en el Procesamiento Auditivo son los niños con otitis medias recurrentes en la infancia. Se ha comprobado que pérdidas auditivas de tan solo 30 dB HL producen efectos sobre el procesamiento auditivo mediante la medición de la latencia de respuesta en Potencial Evocado auditivo de Tronco Cerebral(PEAT).

Existe otro grupo de niños hipersensibles auditivamente o con “sobrecarga auditiva” que también tienen problemas de Procesamiento Auditivo. Este término hace referencia a una sensación de agobio y malestar en situaciones de ambiente ruidoso en las que la información auditiva se recibe muy rápido, carente de señales contextuales y por tanto, no puede comprenderse el mensaje o seguir las instrucciones.