acufeno-tinnitusSegún Mc Fadden, 40 millones de norte americanos padecen de acúfenos, y de ellos, 10 millones están seriamente afectados. En un estudio inglés de 1995 el 10% de la población en los países industrializados ha experimentado alguna  sensación de “pitido” en los oídos superior a cinco minutos. En el 5% al menos, el acúfeno provoca una molestia moderada o llega a interferir en la capacidad para conciliar el sueño. Un 1% experimenta un acúfeno que provoca un grave efecto sobre su vida.

Básicamente un acufeno es “un sonido que tiene su origen en la actividad dentro del sistema nervioso, sin ninguna acción mecánica coclear correspondiente” según Jastreboff. Es decir no responde a un sonido real, sino que que es una sensación subjetiva, y además muy difícil de evaluar ya que no existen causas externas objetivables.  Así el 95% responden a causas subjetivas, mientras que sólo entre el 5 y el 10% son somatosonidos, responden a causas objetivas (Shulman A. 1997).

El acúfeno generalmente es una señal débil, menor de 15 db. Cuando esta señal es especialmente significativa para un individuo (miedo a una patología grave, miedo a quedarse sordo,…), la capacidad para ser detectada es mucho mayor.

Y depende de la interpretación que se dé a la señal, sino se le da importancia se llega a integrar de manera espontánea y se habitúa sin más complicación. El problema surge cuando se interpreta como una señal peligrosa que debemos vigilar, entonces lo hacemos más consciente, y genera un estado de alerta y ansiedad. Qué supone la activación del sistema límbico, ya que se interpreta como una señal de alarma y esta activación del sistema nervioso autónomo es la responsable de los síntomas de sudoración, taquicardia, estrés y estado de alerta.

viñeta de persona con tinnitus Las manifestaciones clínicas del acúfeno dependen de la severidad del tinnitus y de la reacción psicoemocional del paciente al mismo. La mayoría de individuos presentan acúfenos bien habituados, sin ninguna afectación en su calidad de vida ni en las actividades cotidianas. Pero en el acúfeno severo, la prevalencia de alteraciones del estado emocional (depresión, ansiedad) es del 45 al 75% según las series . 35% de pacientes refieren problemas para conciliar o mantener sueño. La dificultad para concentrarse, leer, desarrollar su trabajo, asistir a eventos sociales en ambientes ruidosos incrementan el grado de incapacitación que muestran muchos de estospacientes. La presencia de otros síntomas como la hipersensibilidad al sonido (hiperacusia) puede agravar la adaptación del paciente al entorno.

La terapia de reentrenamiento para tinnitus fue propuesta en 1990 por Jastreboff siguiendo su modeloneurofisiológico, y aplicado por Hazell y aquel autor desde 1993.  No se trata de curar el acúfeno, sino que esun procedimiento para acelerar los procesos de habituación a una señal acústica. Este entrenamiento tiene dos metas: la primera eliminar la reacción de malestar miedo incapacidad y afectación que el

acúfeno provoca en algunos pacientes; la segunda, reducir la percepción de la señal acústica, para que sea menos consciente. El fin último es anular el impacto del acúfeno en la vida del individuo. El tinnitus podrá percibirse en situaciones de mucho silencio o concentración, pero no la mayor parte del tiempo y aún percibiéndose, no genera ninguna reacción desagradable o negativa.

Este entrenamiento tiene dos fases muy claras:

La primera es el consejo terapéutico por parte del otorrinolaringólogo, audiólogo o psicólogo. Esta conversación tiene como objetivo eliminar el significado negativo del acúfeno, bajar su carga negativa, y no interpretarlo como una señal de alarma.

La segunda fase es la terapia sonora, absolutamente indispensable en este abordaje. El sonido tiene como percepción fin el atenuar la señal para reducir así su percepción. Es más difícil oír el acúfeno en condiciones de ruido ambiental suave que en el silencio absoluto.

Esta segunda fase, que responde más una terapia sonora tiene como objetivo la reducción del contraste del acúfeno con el medio (como ocurre al encender una vela en una habitación a oscuras o en una habitación iluminada por el sol, la percepción de la luz de la vela en la segunda es mucho menor, al existir mucho menos contraste). El sonido del acúfeno se mezclará con el ruido externo, por lo que se pretende que se haga desaparecer.

Es en este momento donde la terapia Tomatís tiene una relevancia muy significativa, pues “el efecto Tomatís” tiene una repercusión muy positiva para descargar ansiedad y preocupación, relajar al enfermo y ayudarle a reencontrarse con lo que le rodea, ya no amenazado sino abierto y esperanzado.

En este sentido se han realizado distintos estudios sobre como incide la terapia Tomatis en el tratamiento de acúfenos, entre otros por la doctora Carmela Stillitano. El objetivo de su investigación fue la evaluación de los cambios neurofisiológicos que la Escucha Tomatis produce en pacientes con acúfenos crónicos.

Los pacientes fueron controlados antes y después del tratamiento y a los 3 meses por un otorrinolaringólogo, un audiólogo, un psicólogo y un neurólogo.  Además de estas evaluaciones y el test de escucha, también se les pasaba cada día una evaluación donde indicaban, antes y después de las sesiones, cómo percibían el acufeno.

Hasta ahora se han estudidado cinco casos, y en la presentación se nos fue detallando las características de cada uno de éstos.

Las conclusiones fueron las siguientes:

  • Hay una mejora en la percepción de los acúfenos.
  • Mejora el umbral de audición
  • Se le da al paciente energía cortical, mejoran sus frecuencias altas.
  • Disminuye la ansiedad y la percepción negativa del acúfeno.
  • Se explica este efecto neurofisiológico en el uso de sonidos filtrados, relacionado con el fenómeno de inhibición lateral en el córtex auditivo.

Este estudio será ampliado con el objetivo de poder señalar qué tipo de acúfenos y qué características psico-fisiológicas y neurológicas responden mejor a la terapia Tomatis se la habituación al mismo tres formas sonido incrementará mismo.

Existen de administrar sonido. La primera es el sonido natural, se debe evitar el silencio, y siempre rodearse de sonidos agradables como la música, radios, etc. La segunda es a través de un audífono en los oídos con déficits. La tercera es la utilización de generadores de ruido blanco, para aquellos casos con acúfenos severos y normoacusia, o en los casos de hiperacusia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>