De la misma manera que hemos hablado en los adultos del poder dinamizador de la terapia Tomatís, también funciona en las personas de más edad.

El dejar la actividad que durante años ha ocupado todo nuestro tiempo, puede en muchas ocasiones llevarnos a un estado de apatía, de hastío de todo lo que nos rodea, en lugar de disfrutar del tiempo y del ocio del que disponemos.
Tomatís, a través de la música de Mozart, pretende sacarnos de ese estado de apatía y de conformismo. Busca estimularnos para desarrollar la capacidad de escucha, o reencontrar una dinámica de apertura y creatividad.

Al estimular los músculos de oído medio, y trabajar con distintas frecuencias también realiza una estimulación del oído. No es una rehabilitación fisiológica que restaure funciones perdidas, sino que estimula las capacidades existentes y las potencia. Así es habitual constatar en los audiogramas que se pasan a estos pacientes una mejoría en algunos decibelios, y cómo las curvas del test de escucha se vuelven más equilibradas.